jueves, 25 de septiembre de 2014

CURSO DE MERMELADA CASERA

Queridos todos: 
Hoy os escribo para contaros que vuelvo a la carga con los cursos y que empezamos con lo más dulce, mermeladas.

Como os vengo contado estoy haciendo una serie de post de básicos de repostería y aprovecho esta entrada para contaros que el próximo día 30 de Octubre de 2014 impartiré un curso sobre mermeladas caseras en Carame.lu store. 
Me hace mucha ilusión ya que es un curso preparado con cariño y con seriedad y creo que muchas personas podrían aprovechar este chollo de curso para poder preparar sus mermeladas para todo el año y disfrutar de lo lindo con la fruta de temporada que por suerte tenemos los que vivimos cerca de la huerta.

http://carame-lu.es/noticias/curso-de-mermeladas-caseras

Os animo a venir al curso, tiene un precio muy asequible y la verdad es que aprenderéis desde la seriedad y  el rigor y os llevareis un tarro de mermelada casera para disfrutar.

Bueno, os incluyo el enlace y me despido de vosotros hasta el próximo post donde seguiré hablando de los básicos de repostería.

Un abrazo y espero que el otoño OS SEPA A GLORIA

viernes, 19 de septiembre de 2014

MACARRONES CON QUESO ESTILO AMERICANO

Bueno pues ahora toca una receta que me ha sorprendido, no por su sencillez (que lo es) sino por lo buenísimos que están y lo que te ayuda a tener preparada una comida rica rica y con fundamento de un día para otro sin problema.

Llevaba mucho tiempo queriendo hacerlo porque es de esas comidas americanas que me parece que no van a ser super grasas y llenas de colesterol y esta semana me decidí a prepararlo y la verdad es que ya lo tengo anotado como habitual para los menús de casa.

Es un poco laborioso pero merece la pena.


Bueno, vamos al lío

INGREDIENTES (para 4 personas)

250 gr de pasta (yo uso espirales porque creo que absorben mejor las salsas)
50 gr de mantequilla sin sal
3 Cucharadas soperas colmadas de harina media (la harina habitual en las casas, la azul de Mercadona por ejemplo)
750 ml de leche 
Sal y pimienta al gusto
Media cucharadita de café de pimentón picante
2 Tazas grandes de queso cheddar rallado (aproximadamente 1/4 Kg)

PREPARACIÓN


  • Poner a hervir la pasta con agua salada siguiendo las instrucciones del fabricante, pero dejando la pasta un poco más blanda que "al dente" para que mezcle mejor la salsa
  • La escurrimos y reservamos
  • Precalentamos el horno arriba y abajo a 180º
  • En una sartén ponemos la mantequilla a derretir y una vez líquida añadimos la harina, a fuego medio, agitando constantemente con una cuchara de madera o unas varillas hasta que la harina tome color y se tueste un poco (estamos preparando una bechamel ligera para quien no sepa lo que es)
  • Ir añadiendo poco a poco la leche en la sartén para que se diluya y se mezcle con la harina de manera que vayamos obteniendo una crema ligera
  • Añadida toda la leche y mezclada sin grumos (si os salen grumos el truco es pasar la batidora de mano fuera del fuego para que se deshagan los grumos y volver al fuego) se sazona con sal ,pimienta y el pimentón picante
  • Se deja cocer un minuto más y se retira del fuego la sartén
  • Añadimos a la bechamel el queso rallado(reservado un puñado pequeño para poder gratinar) y lo removemos hasta integrar por completo el queso.
  • Mezclar en una fuente resistente al horno la pasta con la salsa y colocar encima el queso rallado que hemos reservado anteriormente
  • Hornear durante unos 25 minutos aproximadamente o hasta que esté dorado la parte superior.
  • Sacar del horno y dejar enfriar 
Si queremos dejar hecha la comida y consumirla al día siguiente o de la noche anterior al día siguiente dejaremos el proceso del horneado para 30 minutos antes de servir la comida y así estará mucho más bueno.
Una vez sacado del horno os aseguro que no dejarán ni las migas y podréis disfrutar de una pasta con una salsa melosa y rica que os hará pensar que ESTO OS SABE A GLORIA

Espero vuestras fotos por aquí o también en el grupo de facebook 

Gracias por estar ahí

Maleni

sábado, 13 de septiembre de 2014

BÁSICOS DE REPOSTERÍA II GANACHE DE CHOCOLATE

Antes que nada pediros disculpas por la demora en la publicación pero el verano ha sido de desconexión total y no he podido preparar nada para poder presentaros unas fotos pero todo llega y aquí viene la segunda entrada de la serie.
Hoy hablaremos de la Ganache de chocolate o lo que los pasteleros de toda la vida llaman Trufa cocida densa. 
La ganache o trufa cocida densa es una crema con base de nata líquida y chocolate que sirve para muchas cosas, entre ellas para hacer unas buenísimas trufas, para relleno de tartas, para cubrir las tartas o para hacer cobertura líquida para las tartas (como la que vemos en las pastelerías).
También tiene otro uso muy común, la preparación de relleno de bombones aunque de eso no os hablaré ahora.

La ganache es una preparación sencilla pero que admite muchas variantes ya que se puede aromatizar con lo que quieras siempre que sea compatible con el chocolate.

Hay tres posibilidades de ganache, la de chocolate puro, la de chocolate con leche y la de chocolate blanco. 

Yo personalmente la de chocolate blanco apenas la utilizo ya que me resulta en extremo dulce pero se puede hacer por lo que os pondré la receta.

La ganache tiene dos tiempos de preparación, un primero tiempo donde aromatizamos la nata base y picamos el chocolate y una segunda fase donde se mezclan los ingredientes.

La base de la ganache es una buena nata líquida, de un porcentaje de grasa del 35% al menos para que ligue como corresponde.
Después es imprescindible un buen chocolate para obtener los mejores resultados y por último una mantequilla de calidad para dar el brillo necesario a la preparación.

Pero vamos a pasar a los ingredientes y la preparación para no aburriros más:



INGREDIENTES

1/4 Lt de nata líquida
1/4 Kg chocolate negro ( en el caso del chocolate con leche sería 375 gr y en el caso del chocolate blanco como mínimo 1/2 kg)
50 gr de mantequilla

PREPARACIÓN


  • Picar el chocolate finamente y ponerlo en un recipiente hondo que pueda ponerse en la nevera
  • Sacar la mantequilla de la nevera y dejarla a temperatura ambiente al menos 1 hora para que obtenga la consistencia de pomada. 
  • Calentar la nata hasta su ebullición.
  • Saborizar si queremos con piel de naranja, vainilla, canela, o lo que se os ocurra (a mi me ha dado ahora por la pimienta de Sichuan y la verdad es que está buenísimo) y dejar infusionar al menos 15 minutos tapando el cazo donde tengamos la nata.
  • Pasado este tiempo volver a calentar la nata hasta el punto de ebullición y pasar por el chino sobre el chocolate picado.
  • Remover con una espátula en principio y después con unas varillas sin darle mucho trabajo hasta que quede todo mezclado sin grumos
  • Pasar al bol de la batidora y darle unas vueltas con la pala (los que tengan KitchenAid con la K) sin darle mucho trabajo hasta que haya perdido temperatura la mezcla hasta los 30ºC más o menos.
  • Añadir la mantequilla en pomada al bol de la batidora y darle unas vueltas hasta que esté completamente integrada.
  • Dejar reposar la mezcla para que tome consistencia (para cobertura de tartas) pero si queremos bañar una tarta debemos hacerlo cuando esté líquido aún.
Si lo deseamos podemos añadir un poco de azúcar a la nata para darle algo de dulzor al chocolate si no vamos a cubrir la tarta con fondant pero no ponerle azúcar si vamos a cubrir con pasta de azúcar la tarta.
 Si lo que queréis es hacer trufas solo tenéis que dejar en la nevera 24 horas la preparación y al día siguiente hacer bolitas con una cucharilla o con una manga pastelera sobre un recipiente con cacao en polvo y darle forma de bola, luego las ponéis en una cápsula para bombones y a la nevera, tendréis unas trufas buenísimas.
Creo que con esto está dada toda la explicación pero si tenéis alguna duda podéis dejar un comentario y yo os lo resolveré lo antes posible o en mi página de facebook donde seréis bienvenidos todos.

Espero que os sea de utilidad y os vaya gustando esta serie pero os recuerdo que estoy abierta a sugerencias para las próximas entradas de esta serie de básicos de repostería.

Como siempre os agradezco vuestra visita y espero que esta ganache OS SEPA A GLORIA


Maleni







viernes, 11 de julio de 2014

BÁSICOS DE REPOSTERÍA (I) AZÚCAR INVERTIDO

Bueno, una nueva entrada y esta vez espero que se la primera de muchas. Voy a comenzar una serie de post para explicar y dar la receta de los básicos de repostería que son imprescindibles para un buen postre o una buena receta dulce.
Este primer post trata de un imprescindible en la repostería, el AZÚCAR INVERTIDO.
Muchos habréis visto en recetas de helados o bizcochos que se necesita azúcar invertido y os ha dejado un poco perplejos porque ¿qué narices es eso del azúcar invertido? ¿acaso hay que darle la vuelta al azúcar en el bote? ¿es que el azúcar no es siempre azúcar? pues bien, la respuesta es que el azúcar invertido es el mismo azúcar blanco refinado que usamos para nuestras preparaciones pero modificado químicamente para que el azúcar cambie. No es tan lioso como parece, simplemente el azúcar es un compuesto de dos moléculas, la glucosa y la fructosa que se unen para formar la sacarosa (o azúcar común).
En condiciones normales el azúcar está en estado sólido (porque es la cristalización del jugo de la caña de azúcar o de la remolacha y su procesado) y sus moléculas unidas firmemente. Cuando sometemos a un proceso químico al azúcar añadiendo un ácido y aportando temperatura,  la glucosa y la fructosa se separan y forman otro compuesto distinto que no es el azúcar sólido sino el esperado AZÚCAR INVERTIDO que como veréis si lo elaboráis es líquido y permanece en este estado durante meses. Por lo tanto seguimos teniendo las mismas moléculas pero en distinto orden y con ello cambian sus propiedades.
Pero todo este rollo ¿para qué? pues para que sepáis un poco más del azúcar y de como se usa.
El azúcar invertido es perfecto para mantener los helados cremosos, para evitar la cristalización del hielo, para aportar humedad en los bizcochos y que no se queden secos, para mantener las cremas con chocolate (o ganache) en estado cremoso (sin que se nos conviertan en piedras de chocolate imposibles de masticar), para aportar humedad a los panes dulces y los brioch y que duren más tiempo tiernos.

Bueno y como curiosidad os contaré que la madre naturaleza es siempre más sabia que nosotros y nos ha regalado un azúcar invertido natural pero tiene sabor, por eso no lo usamos en nuestras preparaciones pero tiene la misma utilidad ¿queréis saber cual es? .....  LA MIEL mmmmmm ese dorado néctar de las abejas es azúcar invertido natural.

Como veis el azúcar invertido tiene muchas propiedades y es un gran aliado en la repostería pero ¿cómo podemos hacer en casa azúcar invertido? Sencillísimo, y ahora veréis que fácil es.

INGREDIENTES

1 Kg de azúcar
400 gr de agua
2 gr de ácido tartárico (este ácido está en los sobres de gaseosa de toda la vida, los que llevan dos componentes, uno es el ácido y otro es el bicarbonato, solo hay que usar el ácido)

PREPARACIÓN


  • Mezclar en seco el azúcar con el ácido y remover
  • Añadir el agua y cocer sin dejar de remover hasta que hierva
  • Para la cocción, espumar y volver al fuego, esta vez sin remover hasta que alcance los 110ºC
  • Retirar del fuego, dejar enfriar y guardar en una botella de cristal en un lugar seco y lejos de la luz
 Veis que es sencillísimo, solo tenéis que ir al supermercado, comparar sobres de gaseosa ( o litines o armisén que les llaman las abuelas de por aquí) un kilo de azúcar, sacar el termómetro del cajón y ¡voilà! azúcar invertido en un pis pas.

Os recomiendo que preparéis un kilo de azúcar porque puede durar hasta un año bien guardado y en el caso de que notéis que empieza a cristalizar (puede ser al cabo de mucho tiempo) con ponerlo al baño maría un poco se vuelve a transformar en líquido y lo podeis usar sin problema.

¡IMPORTANTE! La dosificación.

No penséis que porque es una maravilla y mantiene jugosos los bizcochos hay que cambiar todo el azúcar de la receta por el azúcar invertido NOOOOOOOOOO os sería imposible hacer un bizcocho ya que no ligaría la mezcla. Para bizcochos y preparaciones con levadura se recomienda como máximo sustituir un 10% del azúcar de la fórmula por azúcar invertido. Yo para el roscón de reyes y preparaciones que llevan mucho tiempo de horno pongo el 10% , para los bizcochos de las tartas suelo poner entre un 5 y un 7 % para no pasarme (pero vivo en zona de humedad)
Para los helados con el 20% tendremos suficiente, no hay que pasarse o no cremará el helado.
En las ganache para relleno de bombones suelo poner el 12% de azúcar invertido que de chocolate (es decir, si tengo 200 gr de chocolate, le pongo 24 gr de azúcar invertido).

Bueno, pues por hoy ya tenéis la primera preparación, espero que me pongáis muchos comentarios de como os ha salido y me gustaría ver fotos de ese líquido tan brillante que establecerá la diferencia de vuestros pasteles y helados.

Os deseo un buen verano y ¡QUE LA VIDA OS SEPA A GLORIA!